Sesgo de optimismo y prevención de riesgos laborales: ¿Y si el accidente sí pudiera pasarme a mí?
Sesgo de optimismo y prevención de riesgos laborales: ¿Y si el accidente sí pudiera pasarme a mí?
05 Oct 2026
En prevención de riesgos laborales se habla mucho de conocer los riesgos, aplicar medidas preventivas y seguir procedimientos seguros. Pero hay otro factor que también influye en la seguridad: la percepción del riesgo.
El sesgo de optimismo es la tendencia a pensar que las consecuencias negativas son menos probables para nosotros que para otras personas. En el entorno laboral puede aparecer de forma muy cotidiana: 'a mí no me va a pasar', 'solo será un momento', 'yo controlo', 'llevo años haciéndolo así'…
La experiencia puede generar confianza y hacer que normalicemos situaciones que siguen siendo peligrosas.
Conocer el riesgo no siempre es suficiente
Una persona trabajadora puede saber que una máquina presenta un determinado riesgo y, aun así, pensar que el accidente es poco probable. Esta percepción puede llevar a minimizar las medidas preventivas: no utilizar un EPI, retirar una protección, saltarse un procedimiento o asumir una situación de riesgo porque ‘nunca ha pasado nada’. Pero que un accidente no haya ocurrido hasta ahora no significa que no pueda ocurrir.
La prevención también trabaja la percepción del riesgo
En Teknodidaktika entendemos que una cultura preventiva sólida no consiste únicamente en transmitir normas. También implica ayudar a las personas a identificar los riesgos, reconocer cuándo están bajando la guardia y entender que las medidas preventivas están pensadas para evitar que un accidente llegue a ocurrir.
La pregunta no debería ser únicamente ‘¿ha pasado alguna vez?’, sino también ‘¿qué podría pasar y qué podemos hacer para evitarlo?’. En seguridad laboral, confiar en que 'a mí no me va a pasar' nunca debería ser una medida preventiva.